Lo que creemos

Una palabra primero

Esta declaración no es una propuesta de debate. Es solo nuestra posición respecto de nuestra fe.

No creemos que tengamos toda la verdad en cada detalle. Pero creemos que la verdad esencial está clara en la Biblia, y en lo esencial, queremos unidad. En lo no esencial, libertad. En todo, amor.

Si tú crees en el mismo Jesús que nosotros, el que murió por pecadores y resucitó,  entonces eres nuestro hermano o hermana. Podemos diferir en tradiciones, estilos, o hasta en algunas doctrinas secundarias. Pero juntos confesamos que Cristo es el único camino, la única fuente de verdad y el único que puede darnos vida.

Ahora, lo que creemos:

  1. La Biblia: nuestra única regla de fe

Creemos que toda la Escritura, los 66 libros del Antiguo y Nuevo Testamento,  es inspirada por Dios, sin error en su mensaje original, y es la autoridad final para todo lo que creemos y hacemos.

La Biblia es suficiente para enseñarnos, corregirnos y prepararnos para toda buena obra. No añadimos tradiciones humanas como si estas fueran palabra de Dios, ni quitamos nada de lo que Él dijo.

*2 Timoteo 3:16-17; 2 Pedro 1:20-21; Mateo 24:35; Salmo 119:160*

  1. Las cinco solas: el corazón de la Reforma

Para que no haya dudas de cómo nos salvamos, afirmamos las cinco solas:

  • Sola Escritura — Solo la Biblia es autoridad final.
  • Sola fe — Solo por la fe recibimos la salvación, no por obras.
  • Sola gracia — Solo por gracia, como un don gratuito de Dios.
  • Solo Cristo — Solo Jesús es nuestro Salvador, Mediador y Señor.
  • Sola gloria a Dios — Todo es para Su gloria, no para nuestra fama.
  1. Un solo Dios en tres personas: la Trinidad

Creemos en un solo Dios verdadero, eterno, infinito y perfecto. Él existe en tres personas distintas pero iguales en esencia, poder y gloria: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

No son tres dioses. Es un solo Dios.

*Deuteronomio 6:4; Mateo 28:19; Juan 1:1-3; Efesios 4:3-7*

Dios Padre

Es el Soberano absoluto del universo. Él es santo, amoroso, justo, misericordioso, y está siempre presente. Él nos creó, nos sostiene, y nos adoptó como hijos por medio de Cristo.

*1 Corintios 8:6; Efesios 4:6; Romanos 1:20*

Dios Hijo: Jesucristo

Creemos que Jesucristo es verdaderamente Dios y verdaderamente hombre. Fue concebido por el Espíritu Santo, nació de la virgen María, vivió sin pecado, enseñó con autoridad, hizo milagros, murió en una cruz para pagar por nuestros pecados, resucitó corporalmente al tercer día, ascendió al cielo, y está ahora sentado a la diestra del Padre intercediendo por nosotros.

Él volverá visiblemente a juzgar a los vivos y a los muertos, y a establecer Su reino para siempre.

*Juan 1:1-14; 3:16-17; Mateo 1:18-25; Filipenses 2:5-11; Hechos 1:1-11; 1 Corintios 15:1-8*

Dios Espíritu Santo

Creemos que el Espíritu Santo es Dios, no una fuerza impersonal. Él convence al mundo de pecado, justicia y juicio. Él da nueva vida al que cree, y mora en él, y lo sella para el día de la redención, lo guía, lo enseña, lo consuela, lo llena y le da dones para servir.

*Juan 16:5-15; Hechos 1:8; Romanos 8:9; 1 Corintios 12-14; Gálatas 5:16-25*

  1. Satanás: un enemigo real

Creemos que Satanás existe. Fue creado como un ángel bueno, pero por orgullo se rebeló contra Dios. Ahora es el enemigo de Dios y de la humanidad. Ya ha sido derrotado, y finalmente será puesto en prisión en el juicio final.

*Isaías 14:12-14; Ezequiel 28:13-18; 1 Pedro 5:8; Apocalipsis 12:9*

  1. La humanidad: creada a imagen de Dios, pero caída

Creemos que todo ser humano fue creado a imagen de Dios, con dignidad, valor y propósito, Y para vivir en relación con Él.

Pero el primer hombre, Adán, desobedeció a Dios. Y como resultado, todos nacemos con una naturaleza pecaminosa. No somos pecadores porque pecamos; pecamos porque somos pecadores por naturaleza.

Somos moralmente incapaces de salvarnos a nosotros mismos.

*Génesis 1:26-31; 3:1-24; Romanos 5:12-19; Efesios 2:1-3*

  1. El pecado trajo muerte y separación

El pecado rompió nuestra relación con Dios. Y por naturaleza, estamos condenados al castigo eterno. Ninguna buena obra, religión o esfuerzo humano puede cambiar eso.

Romanos 3:23; 6:23; Juan 3:18; Santiago 1:15

  1. La salvación: solo por Cristo, solo por gracia, solo por fe

Aquí está el corazón de todo.

Dios, en Su amor, no nos dejó muertos en nuestros pecados. Él envió a Su Hijo, Jesucristo, para vivir la vida perfecta que nosotros no podemos vivimos, y morir la muerte que nosotros merecíamos.

En la cruz, Jesús pagó por todos nuestros pecados. Y así, Él satisfizo completamente la justa ira de Dios contra el pecado.

Al tercer día, resucitó, venciendo la muerte.

Ahora, cualquiera que se arrepiente de sus pecados y cree en Jesús como Señor y Salvador es perdonado, hecho justo ante Dios, y recibe vida eterna.

No es por obras. Es por gracia, recibida por fe.

*Juan 3:1-21; 6:35-51; Romanos 3:9-28; 5:12-21; 10:9-13; Efesios 2:8-9; 1 Corintios 15:1-8*

  1. La vida cristiana: vivir para la gloria de Dios

Creemos que aquellos que le han entregado sus vidas a Cristo, son una nueva creación. El Espíritu Santo vive en ellos, y comienza un proceso de transformación: aprender a amar a Dios sobre todas las cosas, amar al prójimo como a sí mismo, y obedecer la Palabra de Dios. Este es un privilegio que cualquiera puede obtener, con solo venir a Cristo.

La vida cristiana no es perfecta, pero es real. Hay luchas, caídas y victorias. Y el fruto del Espíritu —amor, gozo, paz, paciencia, bondad, fe, mansedumbre, dominio propio— va creciendo en la medida que abrazamos la cercanía de Dios.

*Mateo 22:34-40; Gálatas 5:22-23; Efesios 2:10; 1 Juan 2:6*

  1. Los medios de gracia: cómo Dios nos fortalece

Dios no nos dejó solos. Nos dio medios regulares para recibir Su gracia:

  • La Palabra de Dios (leída, predicada, estudiada)
  • La oración
  • El bautismo
  • La comunión (Santa Cena)

Estas no son rituales mágicos, sino encuentros con Dios donde Él obra en nuestra fe.

*Mateo 28:16-20; 1 Corintios 11:23-32; 2 Timoteo 4:2; Hebreos 4:16*

  1. La iglesia: La familia de Dios en la tierra

Creemos que todos los verdaderos creyentes en Cristo, de todos los tiempos y lugares, forman una sola familia, una sola iglesia universal. Cristo es la cabeza de esa iglesia.

Pero también creemos que cada creyente debe pertenecer a una iglesia local: una comunidad visible donde se predica la Palabra, se administran las ordenanzas, se ora y se ama de verdad.

La misión de la iglesia es hacer discípulos de todas las naciones, bautizándolos y enseñándoles a obedecer todo lo que Jesús mandó.

*Mateo 28:18-20; Hechos 2:42-47; Efesios 1:22-23; Hebreos 10:24-25*

  1. Liderazgo en la iglesia: ancianos, pastores y diáconos

Creemos que Dios ha dado líderes a Su iglesia: ancianos (o pastores) que pastorean, enseñan y supervisan, y diáconos que sirven en necesidades prácticas.

Todos deben cumplir los requisitos bíblicos (carácter íntegro, vida ejemplar, capacidad para enseñar en el caso de los ancianos).

*1 Timoteo 3:1-13; Tito 1:5-9; Hechos 6:1-6; 1 Pedro 5:1-5*

  1. El papel de la mujer en la iglesia

(Nota: este punto lo manejo con cuidado. Lo voy a decir fiel a las Escrituras pero sin poner una valla donde la Biblia no la pone.)

Creemos que hombres y mujeres son iguales en dignidad, valor e imagen de Dios. Tanto unos como otras son llamados a servir, evangelizar, enseñar, profetizar y edificar la iglesia.

Creemos también que la Escritura reserva el rol de pastor-anciano (autoridad de enseñanza y gobierno sobre la congregación) a hombres calificados. Las mujeres pueden y deben ejercer todos los demás ministerios, pero no el liderazgo de autoridad espiritual sobre los hombres en el culto público.

Esto no es un tema de valor, sino de diseño bíblico.

*Gálatas 3:28; 1 Timoteo 2:11-14; 1 Corintios 14:33-35; Romanos 16 (donde Pablo honra a mujeres líderes como Febe y Priscila)*

  1. Matrimonio y sexualidad

Creemos que el matrimonio es un pacto sagrado, para toda la vida, entre un hombre y una mujer. Fue diseñado por Dios para reflejar la unión de Cristo con Su iglesia.

La actividad sexual es hermosa y santa dentro de ese pacto matrimonial. Fuera de él —sea adulterio, fornicación, homosexualidad, o cualquier otra forma— es pecado.

Pero también creemos que el perdón está disponible para todo pecado, porque la sangre de Cristo limpia todo.

*Génesis 2:18-24; Hebreos 13:4; Mateo 5:28; 1 Corintios 6:9-11*

  1. El gobierno civil

Creemos que Dios ha establecido el gobierno para mantener el orden y castigar el mal. Debemos orar por los gobernantes, honrarlos y obedecerlos, excepto cuando nos manden hacer algo que la Biblia prohíbe o nos prohíban hacer algo que la Biblia manda. En ese caso, debemos obedecer a Dios antes que a los hombres.

*Romanos 13:1-7; Hechos 5:29; 1 Pedro 2:13-15*

  1. La muerte y el más allá

Al morir, el alma del que cree en Cristo va inmediatamente a estar con Él en gozo. El que no cree, va al infierno.

Ambos esperan la resurrección final.

*Lucas 16:19-25; 2 Corintios 5:6-10; Apocalipsis 20:11-15*

  1. Los últimos tiempos: la esperanza que nos mantiene firmes

Creemos que Jesucristo volverá personal, visible y repentinamente.

Volverá en gloria y poder. Entonces habrá:

  • La resurrección de los justos y de los injustos.
  • El juicio final.
  • Satanás y todos los que rechazaron a Cristo serán lanzados al lago de fuego para siempre.
  • Los redimidos vivirán eternamente con Dios en un cielo nuevo y tierra nueva, donde no habrá más llanto, ni muerte, ni dolor.

Esta esperanza nos motiva a vivir vidas santas y a compartir el evangelio.

*1 Tesalonicenses 4:13-18; Mateo 24; Apocalipsis 20-22; Juan 14:1-3*

  1. Comunidad y unidad: amarnos a pesar de las diferencias

Creemos que la unidad de la iglesia es importante. No la unidad a costa de la verdad, sino la unidad en lo esencial.

Reconocemos que hay creyentes maduros que difieren en doctrinas secundarias (como el bautismo de niños, los dones del Espíritu, los detalles del fin de los tiempos). En esas cosas, damos libertad.

Pero rechazamos toda enseñanza que contradiga directamente la Palabra de Dios escrita.

Y nos esforzamos por amarnos, soportarnos y animarnos mutuamente, para que el mundo sepa que somos discípulos de Jesús por nuestro amor.

*Salmo 133; Juan 13:34-35; Hechos 2:42-47; Gálatas 5:1-10*

Una última palabra

Esto es lo que creemos. No lo decimos con soberbia. Lo decimos con convicción, pero también con humildad, porque si hay algo que hemos aprendido es que nosotros mismos somos pecadores salvados por gracia.

Si crees diferente en algún punto no esencial, podemos conversar. Si crees diferente en lo esencial, te amamos de todas maneras, pero te advertimos que la Biblia dice que en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. (Hechos 4:12)

Ven, investiga, cuestiona con respeto. Pero sobre todo: conoce a Jesús. Él es el centro de todo lo que es y el destino de todo aquel que lo ama.

Soli Deo Gloria.